Supertramp.
La de Supertramp es una de las historias más
atípicas de cualquier manual sobre grupos de Rock.
En un mundo donde lo más normal es que, durante los
primeros años, los músicos pasen grandes
dificultades financieras antes de recoger los frutos
de sus esfuerzos, ellos empezaron con el patrocinio
de un millonario que no escatimó en gastos...
durante un tiempo. El éxito llegó, precisamente,
cuando el generoso mecenas desapareció de la escena.
En ese momento, la banda -convenientemente
reformada- empezó a consolidar el estilo que le
llevaría a la fama mundial.
Supertramp se creó gracias al apoyo económico de un
joven multimillonario danés (Stanley August
Miesegaes), a quien Richard Davies (teclista y
cantante del grupo) había conocido en Munich,
mientras tocaba en un grupo llamado The Joint.
Miesegaes (más conocido como "Sam") era un
apasionado de la música Rock, que rápidamente
detectó en Davies las cualidades de una futura
estrella y se ofreció a financiar su carrera.
Inmediatamente, el músico abandonó The Joint y
volvió a Londres para poner un anuncio en los
periódicos musicales, convocando una serie de
audiciones para formar su nueva banda, que en un
primer momento tenía que llevar el nombre de Daddy.
Pronto entró en contacto con Roger Hodgson, un
auténtico talento capaz de tocar varios
instrumentos.
En
torno a los dos músicos se agruparon el guitarrista
Richard Palmer, el saxofonista Dave Winthrop y el
batería Bob Miller. La primera formación del grupo
había nacido. La banda acabó adoptando el nombre de
Supertramp a sugerencia de Winthrop, que lo sacó del
título de un libro: Authobiography of a Supertramp,
escrito a principios de siglo por R.H. Davis. En
1970 aparecía su primer disco: "Supertramp". El
fracaso fue rotundo, y llegó la primera deserción.
Miller abandonó la formación, siendo sustituido por
Kevin Currie. Al mismo tiempo, Hodgson pasaba a la
guitarra, y se incorporaba un nuevo bajista, llamado
Frank Farrell. Su segundo trabajo, "Indelibly
Stamped" fue una nueva hecatombe. Todos los
"marineros" (exceptuando a Davis y Hodgson que, por
algún oscuro motivo, seguían teniendo fe en el
proyecto) abandonaron el barco. Y lo que era más
grave: también "desertó" el generoso Miesegaes, que
se cansó de invertir dinero en una banda que cada
vez parecía tener un futuro más negro.
Había que reformar el grupo. Y los dos amigos se
pusieron rápidamente manos a la obra. El primer
fichaje fue Dougie Thompson, que recomendó al
saxofonista John Helliwell. A la batería se
incorporó Bob Siebenberg. Su discográfica les dio
una última oportunidad, concediéndoles un plazo
extraordinariamente generoso para grabar lo que
tenía que ser su nuevo disco. Durante varios meses,
el grupo estuvo ensayando y grabando en una granja
de Somerset. En esta ocasión, la fortuna les sonrió.
"Crime of the Century", editado en 1974, fue el
primero de una serie de discos con un éxito
extraordinario. Gracias a sus temas (que trataban la
soledad, la locura y la paranoia), este LP les
convirtió en una formación conocida en todo el
mundo, y les proporcionó también su primer gran
éxito: "Dreamer".
Al
mismo tiempo, los miembros del grupo se sumergieron,
voluntariamente, en un cuidadoso anonimato. Se optó
por presentar los trabajos de la banda como un
producto obtenido después de un cuidado trabajo en
equipo, y no como el logro de una -o varias- mentes
excepcionalmente dotadas para la música. El aspecto
físico de sus componentes no era demasiado conocido.
Así, los Supertramp se convirtieron en una de las
pocas superbandas de Pop cuyos miembros podían
permitirse el lujo de llegar a pie a sus conciertos,
sin ser agobiados por sus seguidores.
A "Crime
of the Century" le siguió una serie de agotadoras
giras. El apretado ritmo que les marcaba su agenda
hubiese podido suponer un problema a la hora de
lanzar su siguiente álbum, pero, por suerte,
contaban con una gran cantidad de temas inéditos,
compuestos en gran parte durante los largos meses
que tardaron en ultimar su tercer LP. En 1975
apareció "Crisis? What Crisis?", que fue un nuevo
éxito mundial. La racha continuó dos años más
tarde con "Even in the Quietest Moments".
Pero su apoteosis llegó en 1979 con "Breakfast in
America", uno de los discos más vendidos de toda la
década. Sin embargo, las tensiones creativas entre
Hodgson y Davies (los dos puntales sobre los que se
asentaba el grupo, aunque en el escenario Helliwell
asumía el papel protagonista) eran cada vez mayores.
Las diferencias se agravaron durante la gira de "Breakfast
in America". Al terminar la misma, decidieron darse
un tiempo de respiro.
Durante tres años, Supertramp no editó ningún nuevo
LP, si exceptuamos el doble disco en directo
"Paris", que recogía uno de los conciertos de su
anterior gira mundial, sin aportar material nuevo.
En 1982 lanzaron "Famous Last Words", un disco en el
que se hacía cada vez más evidente la ruptura entre
los dos músicos. No era nada difícil adivinar cuáles
eran los temas creados por uno o por otro, en una
situación que recordaba claramente lo vivido en los
últimos tiempos de The Beatles, cuando los LP's se
componían claramente de canciones que llevaban el
sello personal de cada uno de los componentes. Se
había perdido el espíritu de equipo. En 1983,
después de la gira promocional del LP, Hodgson
abandonó la formación para iniciar su propia carrera
en solitario. El grupo decidió seguir adelante
lanzando
nuevos discos como "Brother Where You Bound" o "Free
As a Bird".
Su
público empezó a abandonarles. Finalmente, se
separaron en 1988.
En
1997, sin embargo, volvieron a la palestra. En mayo
se anunció la edición de un nuevo LP, titulado "Some
Things Never Change", en el que, además de Rick
Davies, también participaron John Helliwell y Bob
Siebenberg, junto a un grupo de músicos de estudio
de primera fila. Los Supertramp se subieron de nuevo
a los escenarios combinando en sus conciertos los
temas de su nuevo LP con los éxitos de toda su
carrera. En el 2002 volvieron a hacer lo mismo con
el disco "Slow motion", aunque con menos
repercusión. |