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Andrés Calamaro. (22/08/61) aprendió a tocar el
bandoneón a los 8 años y a los 17 ya tocaba los
teclados en el grupo de candombe-rock Raíces, con
quienes debutó discográficamente. Tras un fugaz paso
por la Elmer Band, se incorporó a Los Abuelos de la
Nada, la agrupación de Miguel Abuelo que grabó cinco
discos entre 1982 y 1986. Compuso dos de los hits
más destacados de la banda: "Mil horas" y "Sin
gamulán".
Paralelamente a sus actividades "oficiales",
Calamaro integró infinidad de grupos, siempre en
calidad de invitado. Participó en La Ray Milliand
Band (con Pipo «Látex» Cipolatti, Daniel Melingo,
Miguel Zavalata, Hilda Lizarazu y Fabián Von
Quintiero), Los Zodíaco y Comida China (con Rafael
Bini, Tom Lupo, Chiche Alberti, Willy Crook, Fabián
Von Quintiero, Miguel Zabaleta, Hilda Lizarazu,
Fabiana Cantilo y Rinaldo Raffanelli).
En
1984 hizo su debut solista, con "Hotel Calamaro". La
producción de algunos temas estuvo a cargo de Charly
García y Fito Páez participó de algunas sesiones, ya
que estaba grabando su LP "Del '63" en el mismo
estudio. Duramente criticado por la prensa, este
disco fue casi ignorado por el público. Sin embargo,
con el tiempo, sobrevivieron "Fabio Zerpa tiene
razón" y "Otro amor en Avellaneda".
En
1985 integró Las Ligas, la banda que acompañaba a
Charly García y registró "Vida cruel", con Fernando
Samalea (batería) , Richard Coleman y Gringui
Herrera (guitarras), Fabián Von Quintiero (teclados)
y el Flaco Spinetta como invitado. Su tercer disco
solista, "Por mirarte" (1987) no tuvo demasiada
repercusión, aunque se destacan el tema homónimo y
el cover
de "Johnny B. Goode", el clásico rock and roll de
Chuck Berry.
Mismo destino sufrió el cuarto álbum, "Nadie sale
vivo de aquí" (1989), pese a la buena crítica de los
medios. Ya por entonces tenía una banda estable:
Ariel Rot (guitarra), Gringui Herrera (guitarra), El
Alemán Schanzenbach (bajo), Ricardo González
(batería) y Jordi Polanuer (saxo). Previamente había
trabajado en la producción de los discos de Don
Cornelio y la Zona, Los Enanitos Verdes y Los
Fabulosos Cadillacs.
En
septiembre de 1991 emigró a España, en donde fundó
la banda Los Rodríguez, junto a Ariel Rot, Javier
Infante y Germán Vilella. Con este grupo
hispanoargentino grabó cuatro placas y consiguió
mayor éxito con "Sin Documentos" (1993).
Paralelamente, continuó con su carrera solista:
"Grabaciones encontradas" ("Volumen 1" en 1993 y
"Volumen 2" en el '94), presentadas en The Roxy
junto a Gringui Herrera y Willy Crook, más los
invitados especiales: su hermano Javier, Charly
García, Mariano Mores. En esta placa se incluye uno
de los hits más importantes del verano '94: "No se
puede vivir del amor". En 1995 compuso la banda de
sonido de dos películas nacionales: "Caballos
salvajes" (segundo trabajo de Marcelo Piñeyro tras
su popular "Tango Feroz") y "1000 boomerangs" (opera
prima de Mariano Galperín).
Participó del álbum "Chiapas", a beneficio de los
indígenas de ese estado mexicano, para el cual grabó
el tema "Media Verónica" y regresó a los discos
solista con "Alta Suciedad" (1997).
La
hiperproductividad habitual de Calamaro se plasmó en
el 2000 con su disco quíntuple "El salmón" (del cual
por cuestiones comerciales también se editó un
highlight).
Varios años de silencio pasaron antes de su
siguiente disco. Calamaro publicó varios temas
inéditos y out-takes en internet, pese a la presión
de la industria discográfica en contra del mp3. Pero
en el 2004 se despachó con "El cantante", un disco
casi acústico de canciones clásicas del repertorio
latinoamericano y tres canciones propias.
En
el 2005 edita un disco grabado en vivo en el estadio
Luna Park durante el mes de abril de ese año. "El
regreso" cuenta con 21 canciones con la que el
artista repasa su carrera en solitario y como líder
de Los Rodríguez y Los Abuelos de la Nada.
El
regreso no solo marco la vuelta de Andrés Calamaro
al país con su música, sino que retoma el éxito
alcanzado tanto en ventas como en reconocimiento, ya
que en abril del siguiente año fue galardonado con
varios premios Gardel, entre ellos el de Oro.
Sin
descanso, Andrés se da el gusto de volver a editar
una producción en mayo de 2006, esta vez abandonando
su estilo rock para meterse en el ámbito de la
música popular porteña, el tango.
"Tinta roja" es el título del siguiente disco, que
incluye 10 clásicos del tango como "el día que me
quieras", "nostalgias" y "por una cabeza".
Su
siguiente lanzamiento es en colaboración con Litto
Nebbia: "El palacio de las flores". El LP cuenta con
siete canciones inéditas de Andrés, cuatro aportes
de Litto, cuatro canciones más creadas por ambos y
para completar el disco se incluyen dos versiones de
clásicos: "Contigo aprendí" de Armando Manzanero y "Rosemary",
de Nebbia. |